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Lima, Perú · Periodismo musical independiente Est. 2026
La música peruana, en voz alta

Análisis · Generaciones

Autogestión vs. disquera: dos generaciones, la misma decisión

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Jóvenes músicos produciendo en un estudio casero

Por Álvaro · Decibeles · 2026

Entre Arturo Prieto, de Río, Carlos García, de Diazepunk, y Renzo Lancho, de Dale Vuelta, tres exponentes de diferentes generaciones en la música peruana, son testigos de un cambio radical en las herramientas disponibles para hacer música. Sin embargo, incluso con medios distintos, los tres, en el fondo, tomaron una sola decisión.

Para Prieto, en su época, no existía alternativa al modelo de la disquera. Grabar un disco requería acceso a maquinaria y estudios profesionales que eran inaccesibles sin un contrato. Solo las disqueras de Virrey y Emsa contaban con las consolas de grabación necesarias. Para conseguir ese contrato, Río tuvo que esperar más de dos años, pero una vez firmado, la disquera se encargaba de todo: marketing, distribución, difusión, presencia en radio. El filtro era claro y, para quienes lo superaban, funcionaba.

García y Lancho llegaron en un momento distinto, a inicios de los 2000, cuando la escena poco a poco se independizaba. García usó listas de correo y foros para promoverse por sí mismo. Lancho fue aún más artesanal: grababa cassettes por su cuenta y los regalaba, sin depender de ningún sello.

Al eliminar la necesidad de la disquera se gana velocidad y control, ya no es necesario esperar un contrato, puedes controlar cómo te presentas y a qué público llegas. Sin embargo, la disquera, incluso con sus defectos, cumplía una función de visibilidad garantizada que nadie puede reemplazar. Antes, el número limitado de artistas con contrato aseguraba un mínimo de atención pública. Hoy, sin ese filtro, el volumen aumenta exponencialmente, y ese exceso lo hace incluso más difícil que antes.

Pero este cambio entre modelos se basa en una misma convicción: no subordinar la música a lo que el sistema quiere, sino hacer tu música porque crees que deberías hacerlo. Prieto fue reduciendo sus covers progresivamente, aunque el público le pedía lo contrario. Lancho nunca escribió pensando en generar una reacción forzada. Al final, es esta autenticidad lo que naturalmente atrae a tu público.

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